miércoles, 30 de septiembre de 2015

Todas aquellas veces...

Es complicado ser feliz hoy en día, lo se. Feliz es un adjetivo ambiguo dificil de explicar y de demostrar, es una sensación interna subjetiva e intermitente. Entiendo por felicidad un estado puntual de plenitud y exaltación de nuestros valores y bienes personales, quizá no coincide con nuestro mejor momento material pero si con nuestro mejor momento emocional.
Pero reconozco que es complicado llegar a ese estado, y más complicado es que sea duradero. 
Puede que sea más común la estabilidad que la felicidad. La primera es "todo va bien pero no soy consciente de ello continuamente". 

Por mi profesión suelo ser observadora y me pregunto si este mundo, de la manera que lo tenemos organizado, no nos aleja demasiado de esa palabra llamada estabilidad.
Cada día aumenta el número de personas con ansiedad y depresión en todo el mundo y cada día las enfermedades derivadas por el estilo de vida son más comunes y peligrosas. 
Esto me hace pensar y mucho. Pero me pregunto: ¿solo lo pienso yo o habrá más gente que esté de acuerdo con esta reflexión? ¿Vivimos o tiramos de la aguja del reloj? ¿Cuántas cosas necesitamos para ser felices? ¿Cuándo se terminará esa frase de: "cuando pase esto , cuando llegue aquello, entonces..." ? 
La pescadilla que se muerde la cola. ¿ A dónde queremos llegar? 
Miro, observo, analizo y cuestiono mi ambiente, mi forma de relacionarme con él y siempre hay una excusa para no hacer y mil razones para seguir en ese estado. 
Con este tipo de reflexiones recuerdo alguna que otra película igual de "singular" que mi filosofía. En Matrix, un mundo virtual e irreal manejado por un albedrío controlado hacía de los seres humanos que vivieran aletargados en un mundo real destruido y a punto de la extinción. ¡ Si ¡ ¡Lo se¡ No pongas caras extrañas... no es el mundo en el que vivimos, aún me queda razón para entender y comprender la ficción. Pero no es acaso este mundo, un mundo lleno de cuadriculadas costumbres, rutinas interpuestas, deberes y derechos marcados antes de empezar, ¿ Para llegar a qué?
Mucho más profundo, en un mundo menos externo, olvidándome de la política, de conflictos internacionales, de vecinos y del "que dirán", en un mundo más interno dentro de nosotros mismos.
Todas aquellas veces que me he encontrado en un estado de felicidad he valorado todo lo que tengo y he sentido compasión por mi, por perder tan pronto ese estado y volver a hundirme en un mundo virtual e irreal de sentimientos negativos e incompletos. 
No debe de ser tan dificil vivir de manera natural. 
Pero creo que a nivel de sociedad vamos directos a nuestra propia insatisfacción continua como máxima destrucción.
Ante esto ¿ qué podemos hacer? Poco margen nos queda... Aunque sospecho que los medios de comunicación alimentan ese estado. Como ejemplo, pon el telediario de las tres de la tarde. Dato curioso: un minuto antes de narrar el conflicto de Siria, los problemas políticos y económicos de España y la falta de comedores escolares...Solo un minuto antes de narrar estas noticias han puesto un anuncio de un coche, de un movil, de un viaje o de un crucero... Esa contrariedad es la que hace que me pregunte tantas y tantas cosas. 
Todas aquellas veces que me paro a pensar en lo importante de mi vida, deja de ser importante todo aquello que impera en mi vida. 
Igual de contradictorio...

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