lunes, 9 de julio de 2012

Tratamiento Integral para cambiar Estilo de Vida Sedentario y Obesidad


CENTRO INTEGRAL DE PSICOLOGÍA
Tratamiento para cambiar estilo de vida sedentario y salud

La obesidad es una enfermedad crónica que se caracteriza por el almacenamiento excesivo de tejido graso en el organismo, desequilibrio que se relaciona principalmente con factores biológicos, socioculturales y psicológicos. 

Entre los efectos más nocivos de la obesidad pueden contarse: 

- Hipertensión arterial. 
- Enfermedad cardiovascular. 
- Colesterol y triglicéridos
- Diabetes tipo 2. 
- Falta de agilidad y habilidad corporal. 
- Endurecimiento de las arterias. 
- Apnea del sueño. 
- Síndrome de hipoventilación. 
- Osteoartritis. 
- Infertilidad. 
- Hipertensión intracraneal idiopática. 
- Mala circulación. 
- Várices y celulitis. 
- Reflujo gastroesofágico. 
- Incontinencia urinaria de esfuerzo. 

La obesidad es un problema que se presenta tanto en niños como en adultos y que se acentúa después de los 35 años de edad. Tome en cuenta de que las personas hipertensas, diabéticas, o con colesterol elevado por lo general son obesas. 


El tratamiento integral consiste en:

I FASE: EVALUACIÓN PSICOFISIOLÓGICA

En esta primera fase tendrá que someterse a un Reconocimiento médico y una evaluación psicológica.

Después de esta primera toma de contacto, se le realizará el programa específico, infórmándole del tiempo de duración, coste y compromiso con la terapia.

II FASE: TRATAMIENTO INTEGRAL

En esta fase:

-          Un profesional en Nutrición semanalmente le revisará una dieta adecuada a su forma de vida
-          Un entrenador personal le marcará los ejercicios que debe de realizar diariamente, empezando por ejercicios suaves y aumentando su dificultad a medida que vaya aumentando sus destrezas y consiguiendo objetivos.
-          Tendrá que acudir una vez por semana a terapia Psicológica para fomentar la Motivación y la participación en la terapia, sin olvidar mejorar su autoestima y corregir los errores que antes le provocaba no cuidarse.
-          En la medida de lo posible, una vez al mes habra sesiones en Grupo para fortalecer el cambio y la mejora.

III FASE: MANTENIMIENTO

En esta fase se mantendrá las sesiones de Terapia y el entrenamiento personal, más una revisión médica y dietética cada cierto tiempo.

IV FASE: Finalización del Tratamiento Integral

Cuando se hayan alcanzado los objetivos deseados se dará por finalizada el Tratamiento con revisiones cada seis meses.


Preguntas frecuentes:

¿Cuánto cuesta el Tratamiento Integral?

Depende de lo que necesite después de la primera evaluación. El Tratamiento es único y específico para cada persona y por tanto de un precio diferente. Tenga en cuenta que va a tener Entrenamiento, Médico, Psicólogo y Dietista a un precio más reducido si lo hiciera por separado con el beneficio de que todos estarán coordinados.

¿Cuánto dura el Tratamiento integral?

Aunque como he dicho antes el tratamiento es individual para cada persona, la duración mínima es de tres meses, la máxima de un año.

¿Y si no obtengo resultados?

Todos los tratamientos necesitan compromiso por parte del paciente, para ello es necesaria la firma de un compromiso firmado al comienzo de la terapia, es como un contrato de conducta. El tratamiento está confeccionado para el cuidado global de la persona por lo que obligatoriamente una mejoría es segura.



Para más información póngase en contacto con el Centro de Psicología Integral en el Teléfono de contacto: 677276061

domingo, 17 de junio de 2012

A mi pueblo

No es tiempo el que transcurre cuando miro tus horizontes tranquilos, ni es prisa cuando veo asomarte espléndida ante mis ojos. Me quedo absorta, pensando para mis adentros, porque no te conocí antes, porque supe apreciarte tarde. Hueles a hogar, a gente buena, a orgullo decorado, a tierra campesina, a vino nuevo y vinagre templado. Veo tus curvas quietas, tus lanzas al cielo, veo sonrojada tu más entregado trofeo. Tan agradecida estoy a tu mirada complacida, a tu abrazo del que algún día pasado me zafé buscando o creyendo a mejores brazos. No soy ni la mitad de lo que soy sin tus enseñanzas, sin mis recuerdos a tu ladote niña, de mujer, de traviesa, pícara y buena. La brisa de veranote recuerda que no es angosto tus días calurosos, que por mucho que me aleje y quiera olvidar amores y desventuras, pasiones y tristezas, siempre estaré hablando de ti, de tu cercanía, de tus aromas, de tus midas a veces amigas, otras justas, otras críticas. Tu me das el hogar que no encuentro en otros anhelos. Sierre has sido y serás La Palma, mi pueblo.

jueves, 31 de mayo de 2012

Lo más nuevo en terapias ya en nuestra consulta: Mindfulness

Según Vallejo (2006), “mindfulness es un término que no tiene una palabra correspondiente en castellano. Puede entenderse como atención y conciencia plena, presencia atenta y reflexiva. Los términos atención, conciencia y referencia al momento concreto están incluidos de lleno en su significado. Viene a plantear, por tanto, un empeño en centrarse en el momento presente de forma activa y reflexiva. Una opción por vivir lo que acontece en el momento actual, el aquí y el ahora, frente al vivir en la irrealidad, el soñar despierto”. Una excelente definición es la que realiza Simón (2007), indicando que es “algo muy simple y familiar, algo que todos nosotros hemos experimentado en numerosas ocasiones de nuestra vida cotidiana. Cuando somos conscientes de lo que estamos haciendo, pensando o sintiendo, estamos practicando mindfulness. Lo que sucede es que habitualmente nuestra mente se encuentra vagando sin orientación alguna, saltando de unas imágenes a otras, de unos a otros pensamientos. Mindfulness es una capacidad humana universal y básica, que consiste en la posibilidad de ser conscientes de los contenidos de la mente momento a momento. Es la práctica de la autoconciencia”. Aunque estas definiciones puede parecer que nos enseñan qué es el mindfulness, sólo nos permiten hacernos una vaga idea teórica puesto que la práctica es la clave para comprenderlo, para poder ser consciente del momento presente, de la propia experiencia y sentir un estado de calma no reactiva, es preciso dedicarle tiempo, energía, determinación, firmeza y disciplina. Al practicarlo se aprende a centrar nuestra atención donde queramos, evitando que sensaciones, preocupaciones, pensamientos, etc., nos aparten del presente. Cualquiera que haya practicado algún tipo de meditación, yoga, tai chi, etc., conoce esas sensaciones y lo que le costó llegar a sentirlas, llegar a centrarse sólo en el presente. En esencia, el mindfulness es considerado como un fin en sí mismo, supondría una forma de vivir, practicando en nuestras actividades habituales el ser conscientes de lo que estamos haciendo, como dice Hanh (2007), “mientras lavas los platos debes lavarlos simplemente, lo cual significa que mientras lo haces eres totalmente consciente de ello [...] En esos momentos estoy siendo totalmente yo mismo, siguiendo mi respiración, siendo consciente de mi presencia, pensamientos y acciones”. Consiguiendo de esa manera un estado de “plena atención” que impide que nuestra mente divague, de un lado a otro, dejándose llevar por la multitud de pensamientos que la asaltan constantemente. Practicar mindfulness nos permitirá, entre otras cosas, llegar a aceptar las cosas como son, algo esencial en algunas terapias de tercera generación, como la Terapia de Aceptación y Compromiso. No obstante, Kabat-Zinn (2007) nos aclara que “la aceptación no tiene nada que ver con la resignación. La aceptación de las cosas tal como son, muy al contrario, requiere una fortaleza y una motivación extraordinarias -especialmente en el caso de que no nos gusten- y una disposición a trabajar sabia y eficazmente como mejor podamos con las circunstancias en las que nos encontremos y con los recursos, tanto internos como externos, de que dispongamos para mitigar, curar, reorientar y cambiar las cosas que podamos cambiar”. Siguiendo a Lavilla, Molina y López (2008), a continuación relaciono esquemáticamente los beneficios que puede obtener cualquier persona, las dolencias a las que puede aplicarse, los beneficios de su aplicación a problemas de salud y los trastornos psicológicos donde pueden aplicarse las terapias que incorporan mindfulness. Algunos de los beneficios que puede obtener cualquier persona: Reducir distracciones o aumentar la concentración. Reducir automatismos. Minimizar los efectos negativos de la ansiedad. Aceptar la realidad tal y como es. Disfrutar del momento presente. Potenciar nuestra autoconciencia. Reducir el sufrimiento. Evitar o reducir la impulsividad. Algunas de las dolencias a las que puede aplicarse: Estrés (asociado a alguna enfermedad). Dolor crónico (especialmente en fibromialgia y cáncer). Dolor agudo. Enfermedades cardiovasculares. Hipertensión. Cefaleas. Fatiga crónica. Problemas de la piel. Alteraciones del sueño. Beneficios del mindfulness aplicado a problemas de salud: Físicos: Aprender a respirar mejor. Aprender a relajar cuerpo y mente. Aumentar la flexibilidad corporal. Regular la presión arterial. Influir en el sistema inmunitario: atenuación de la secreción de la hormona cortisol (efecto inmunodepresor) como respuesta al estrés. Mejorar la calidad del sueño. Mejorar los hábitos alimentarios. Recargar energías del propio cuerpo. Reducir el malestar psicológico (ansiedad, depresión, hostilidad, somatización). Globales: Desarrollar una actitud de responsabilidad en el cuidado de la propia salud. Ver el dolor de otra manera. Disminuir las visitas médicas no programadas. Disminuir el abuso de medicación. Ayudar a marcarse metas más realistas. No sumar más sufrimiento añadiéndole rabia u otras emociones al malestar. Aceptar la realidad tal y como es. Centrar la atención en otras cosas que también están sucediendo mientras tanto. Fortalecerse ante la adversidad. Ser más sabio. Desarrollar la espiritualidad. Actualmente los trastornos psicológicos donde puede aplicarse las terapias que incorporan el mindfulness son los siguientes: Trastornos de ansiedad. Trastornos del estado de ánimo. Trastorno límite de personalidad. Trastornos adictivos (drogas y alcohol). Trastornos de la alimentación. Trastornos psicóticos. Si bien hay que tener en cuenta que “la meditación no debe ser considerada como un tratamiento psicológico o psicoterapia en sí” (Vallejo, 2007), aunque sí puede formar parte de un tratamiento psicológico contribuyendo a mejorar su efectividad. Por ejemplo, según Vallejo (2007), el mindfulness es reconocido como un componente relevante de las tres terapias de tercera generación siguientes: la terapia de aceptación y compromiso, la terapia de conducta dialéctica y la terapia cognitiva basada en el mindfulness para el tratamiento de la depresión. Una evidencia a favor de esto es un estudio de Ostafin y cols. (2006), en el que se examinaron los efectos de la meditación mindfulness sobre los síntomas psicológicos de 53 participantes y se verificó que la reducción del estrés informada no dependía de la meditación mindfulness practicada. En una entrevista que Berdullas (2007) realizó a la Dra. Mónica Rodríguez Zafra, se pone de manifiesto que todas las técnicas, escuelas, sistemas filosóficos, etc. que utilizan la meditación como herramienta “tienen en común el aprendizaje, el entrenamiento y el control de los procesos atencionales con el objetivo de mejorar la salud, el bienestar mental, emocional y espiritual de la persona y sus capacidades, en general”. Dicho entrenamiento se produce en dos niveles: Experiencia directa de los factores distractores de la atención, lo que permite tomar conciencia de los procesos psicológicos que mantienen determinados círculos de pensamiento y pautas de comportamiento repetitivas e insanas. Desarrollo de determinados procesos corporales, emocionales, cognitivos y espirituales beneficiosos que tienen lugar cuando se aprende a controlar la atención. Estos procesos permiten, nuevamente, tomar conciencia de lo que ocurre y permiten encontrar el significado psicológico que tienen tanto en el momento psicológico presente del individuo como dentro del proceso de crecimiento personal en el que la persona se encuentre en ese momento concreto.

miércoles, 9 de mayo de 2012

SI NO VIVES

el coraje de sufrir lo inevitable,
la humildad de equivocarse en el camino,
la audacia de arriesgarte,
la valentía de saber perder,
la libertad de dejar que te desaprueben,
la sencillez de no hincharte con los aplausos,
la paciencia de perdonarte,
la constancia de comenzar cada día,
la intrepidez de esperar pese a todo,
la alegría de amar y ser amado.

es posible que DURES muchos años,
pero morirás sin haber conocido
la dicha de VIVIR INTENSAMENTE.

lunes, 23 de abril de 2012

Quiero ser actor


Esta semana solo se me viene un pensamiento a mi mente, un recuerdo o una imagen. Será porque las personas no se mueren, sino que se transforman y se convierten en parte de ti. Una vez escuche que estamos hechos de trocitos de personas que nos han fabricado recuerdos. Y pienso, o quiero pensar que esos recuerdos mantienen siempre vivo a dichas personas que hacen de nuestra experiencia nuestra vida.

Hace tres años, en un viaje a Holanda, tú viajabas conmigo. Eras el chico que llegaba tarde, el hermano de…, el chico que a pesar de no ser el más guapo de todos tenía ese encanto especial que tanto nos gusta a todas y a todos. Tienes angel –te decía-. Recuerdo después de un día de juegos en un campo de Holando con multitud de chavales, como cansados y fatigados nos sentamos en el césped. Me contastes tus amores, me decías que eras magnífico como amigo pero un desastre en las relaciones personales - ¡¡pero Juan¡¡ Como vas a ser, si tienes Veinte años, disfruta que ya te tocará sentar cabeza – y tú te reías, me decías que querías ser actor y que habías trabajado todo el verano para empezar en la Escuela de Arte Dramático de Sevilla. Yo te miraba con admiración, nunca había conocido a nadie que soñará en voz alta y que hiciera realidad sus sueños, a pesar del miedo y de las trabas. Te reías recordando cursos de animación y psicología que te había impartido años antes. Sonreías cuando te decía que debías de estudiar, y me decías: Si yo lo quiero es ser actor¡¡¡ y entre risas te decía: pues adelante, consigue tus sueños, ve a por ello, que nadie ni nada te pare. Hay alguna foto de ese momento que tuviste mucho tiempo en tu tablón dándome las gracias.

Yo te conocía un poco, no lo suficiente que me hubiera gustado después de tu recuerdo. Hace siete meses que te fuiste y no dejaste nunca de luchar. Al igual que tus hermanas, tan fuertes, tan duras, tan unidas a ti, seguías sonriendo a pesar de lo duro de los últimos tiempos, seguías haciendo reir, seguías conduciendo el coche hasta el final. Hace siete meses que te fuiste, no hace mucho, pero hace…Solo quiero recordarte como solía hacerlo cuando pesnaba en Juan Moreno, el guapo, el atractivo, el actor, el pequeño de cuatro hermanas. Se que desde donde estés, te gustará leer estas palabras y sabrás que tu has hecho parte de mi recuerdo. Tengo muchas más historias que contar de ti porque eres de las pocas personas, que aunque pases poco tiempo contigo, siempre tienes algo que contar de lo que hiciste porque siempre sobresalías, siempre destacabas, por poco tiempo que pasaras junto a alguien siempre hay alguien que tiene que contar alguna historia sobre ti.

Mientras yo trabaje, mientras yo viva, intentaré que ese recuerdo nunca se vaya y no dejaré de hablar de tus cosas, de tus pequeñas cosas que te hacen grande.

No soy quien para escribirte pero creo que te lo merecías, y si todos los que te conocieron escribieran como yo, seguro que tendrías muchos y muchos libros sobre tu vida.

Una vez me dijiste que nunca te habías acabado un libro. ¿Para que? Si tú ya eras protagonista de miles de libros de corazones de tus amigos y familiares.

Pero ese libro nunca tendrá fin, al menos mientras exista alguna persona que llegó a conocerte. Hasta otra Juan. 

jueves, 19 de abril de 2012

Un libro muy interesante: Manipuladores cotidianos, manual de Supervivencia



Los manipuladores cotidianos son esas personas que pasan por nuestra vida imponiéndonos su visión del mundo y su forma de hacer y sentir. Esos individuos que se aprovechan de una relación estrecha y afectuosa para satisfacer sus necesidades, sin importarle en absoluto los sentimientos de la otra persona. Si ahora mismo echas una vistazo a tu alrededor, seguro que te encuentras alguno.
Todos somos manipuladores. En mayor o menor medida, todos hemos empleado en más de una ocasión las estrategias de los MC, especialmente en la infancia. Pero cuando estas técnicas se convierten en el modo predominante de relacionarse con las otras personas, cuando uno acaba preguntándose si aquello es una relación de pareja o de amistad, o simplemente un intercambio comercial, seguramente sea más que una estrategia pasajera.
Aquí tienes unas pequeñas pautas para conocer qué es la manipulación, cómo se hace para adoptar una actitud manipuladora ante la vida, y qué recursos personales puedes desarrollar para hacerles frente. Seguramente también te sean útil las recomendaciones sobre el empleo de la asertividad para mantenerles a raya.
No se puede sobrevivir a un conjunto de manipuladores cotidianos sin saber en qué consiste eso de la manipulación, así que vayamos con ello.
¿Es lo mismo la manipulación que el chantaje emocional, el acoso moral o el tan traído y llevado actualmente mobbing? No, pero casi.
Podemos decir que hay un continuo entre todas las formas de abuso interpersonal. En un principio podemos encontrarnos la manipulación como algo sutil, a veces incluso imperceptible, basado en el deseo de salirse con la suya a propia costa y en la inseguridad de la persona que la lleva a la práctica.
Cuando la manipulación es insuficiente se recurre al chantaje emocional: Hacer sentir miedo, culpa o vergüenza, y ejercer un grado variable de poder sobre esa persona. Si el chantaje tampoco funciona, empieza a plantearse la posibilidad de emplear la agresión física. El acoso moral, especialmente cuando se ejerce en el medio laboral (mobbing) supone un grado elevado de poder por parte de la persona que lo ejerce.
En el fondo, todo es lo mismo: Inseguridad del manipulador, que emplea técnicas para resolver sus problemas basadas en la agresividad activa o pasiva. Este individuo tiene un importante déficit de habilidades sociales, especialmente en el plano de la conducta asertiva, que le lleva a emplear primero medios sutiles para conseguir que los demás hagan lo que él quiere, y después cada vez más agresivos hasta llegar a la violencia pura y dura.

No te vayas a creer que el mundo está dividido entre manipuladores y no manipuladores. Más bien podríamos hacer la distinción entre "quienes en este momento emplean estrategias de manipulación" y "quienes en este momento no están pudiendo resistirse a las estrategias de manipulación de los otros". Que yo sepa, todavía en ningún manual de criterios diagnósticos aparece tipificado como tal el de "Manipulador Cotidiano" (y el día que aparezca cierro el quiosco, os lo aseguro).
Pero aunque no se pueda decir de alguien que "es un manipulador cotidiano" como se dice de él que es alto o bajo, sí que hay personas que tienen más papeletas para comportarse de esta forma. Aquí vamos a conocer algo más sobre quienes suelen actuar así.
Empezaremos conociendo sus pautas comunicativas más habituales. Esas frases o expresiones que deben ponerte automáticamente sobre aviso de que estás sufriendo un intento de aprovecharse de ti.
Continuaremos conociendo sus estrategias un poco más profundas, sus principios o esquemas, lo que he llamado "sus recursos".
Y, para terminar, ¿qué mejor que sus puntos débiles? En rigor este punto casi no habría que decir nada, porque bastaría con escuchar lo que ellos dicen. Como proyectan sus fallos en los demás...
Un libro interesantísimo que no debería faltar en ningún manual de Psicología diaría, ya que te topas con muchos manipuladores, por mi vida ya han pasado algunos.