domingo, 11 de marzo de 2012

DE SEQUÍA Y ARROZ

Hola a tod@s. Hace bastante tiempo que no escribo, no es porque no quiera sino por falta de tiempo. Ya estamos en Marzo, no ha llovido, seguimos en crisis, nuevo gobierno, nuevas perspectivas y un mes casi por estrenar. Siempre hay buenas y malas noticias que contar, la cuestión es que en el vaivén de la vida no todo es perfecto.

En el frenesí en el que solemos vivir no hay tiempo para para pararnos, porque si nos paramos... Pensamos. Y eso no lo hacemos con mucha frecuencia. Vivimos en una máquina el tiempo que inevitablemente nos lleva al futuro. Actuamos bien, actuamos mal, hacemos lo correcto o incorrecto, quien sabe, nuestra cultura y sociedad nos marca tanto que en la mayoría de las ocasiones no hacemos las cosas para nuestra felicidad sino porque es la sociedad la que nos marca nuestra forma de ser y de vivir. Todos erramos en esa forma de actuar. Algunos más que otros. Siento profundamente que algunas personas que conozco no hayan conseguido su felicidad simplente por montarse en esa corriente evitable y sufrida por todos.

¿Realmente vivimos en una crisis Económica? Creo que no, más bien vivimos en una crisis general. Las cosas tienen que cambiar mucho, demasiado.

Voy a comer. Que dice mi madre que "se va a pasar el arroz"... y eso no lo puedo conseguir. Después os cuento algo más.

martes, 7 de febrero de 2012

Tazón de madera

El viejo se fue a vivir con su hijo,su  nuera y su nieto de cuatro años. Ya las manos  le temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban.
La familia completa comía junta en la mesa, pero las manos temblorosas y la vista enferma del anciano hacían el alimentarse un asunto difícil. Los guisantes caían de su cuchara al suelo de y cuando intentaba tomar el vaso, derramaba la leche sobre el mantel.
El hijo y su esposa se cansaron de la situación.
"Tenemos que hacer algo con el abuelo",dijo el hijo."Ya he tenido suficiente. Derrama la leche, hace ruido al comer y tira la comida al suelo".

Así fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor.
Ahí, el abuelo comía solo mientras el resto de la familia  disfrutaba la hora de comer. Como el abuelo había roto uno o dos platos, su comida se la servían en un tazón de madera.
De vez en cuando miraban hacia donde estaba el abuelo y podían ver una lágrima en sus ojos mientras estaba ahí sentado sólo.
Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le dirigía, eran fríos llamados de atención cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida.
El niño de cuatro años observaba  todo en silencio.
Una  tarde antes de la cena,  el papá observó que su hijo estaba jugando con trozos de madera en el suelo.
Le preguntó dulcemente: "¿Qué estás haciendo?" Con la misma dulzura el niño le contestó: "Ah, estoy  haciendo un tazón para ti  y otro para mamá para que  cuando yo crezca, ustedes coman en ellos."
Sonrió y siguió con su tarea.
Las palabras del pequeño golpearon a sus padres de tal forma que quedaron sin habla.
Las lágrimas rodaban por  sus mejillas. Y, aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos sabían lo que tenían que hacer.
Esa tarde el esposo tomó gentilmente la mano del abuelo y lo guió de vuelta a la mesa de la familia.
Por el resto de sus días ocupó un lugar en la mesa con ellos.Y por alguna razón, ni el esposo ni la esposa,  parecían molestarse más cada vez que el tenedor se caía, la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel

Detalles que abrillantan el espejo

Cómo volverte lo mejor que puedes ser?

Si comprendes quien eres y te respetas, las críticas no te supondrán ningún problema sino que te brindarán la oportunidad de volverte una persona mejor. 

Cuando te sientes imperfecto o inseguro, la crítica es como una amenaza y crees que debes defenderte. 

Cuando te sientes seguro, no perfecto sino seguro, puedes escuchar las críticas y tener en cuenta su valor. 

Puedes decir, "lo siento", y "gracias por abrillantar mi espejo". 

Y cuando sea conveniente, podrás aprender de las críticas y mejorar tu conducta. 

Digo cuando sea apropiado porque hay personas a las que les encanta encontrar defectos en otros. Ése es su problema...

Recuerda que todos somos lienzos en blanco. 

Si presentas un lienzo en blanco como tu obra de arte, no te pondrán buena nota. 

Pero la creación empieza cuando comienzas a trabajar, sobre todo si consideras el lienzo en blanco una oportunidad de expresar tu talento y no una posibilidad de fracasar. 

Y recuerda que el lienzo no se termina mientras dura la vida.

Cuando nos encontramos fluyendo en la dirección incorrecta, es más fácil pensar en quién tiene la culpa que cambiar de dirección. 

Piensa en ello.

Imagina que tomas un tren y tan pronto como sale de la estación te das cuenta de que va en dirección equivocada.

¿Te enfadas y echas la culpa al tren o reconoces tu error, te bajas en la primera estación y cambias de andén para tomar el correcto?

Culpar a los demás de nuestra pérdida de rumbo es tentador. 

Recibimos mucha información sobre la vida pero poca educación de la vida por parte de nuestros padres, maestros y otras figuras de autoridad, que por su experiencia saben más de ella. 

La información se basa en los hechos, la educación en la sabiduría y el conocimiento de cómo amar y cómo sobrevivir.

Pero, por más consejos que te den, eres tú quién decide que tren tomar. Mientras recorres la vida, presta atención a los indicadores y las estaciones.

Si no te gusta lo que ves, tira del freno de emergencia y bájate del tren. 

No hay otro interventor que lo haga por ti ni tienes que pedir permiso a nadie para hacerlo. 

Es tu vida, tu viaje, el que tu mismo conduces. 

Cada uno sabe si lleva su propio timón, cada uno sabe en que clase está viajando.

Yo solamente deseo que podamos convertir esta jornada de vida... en nuestro mejor viaje

TRATANDO CON LA ENVIDIA


Cuenta una fábula que en cierta ocasión una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga; ésta huía muy rápido y llena de miedo de la feroz depredadora, pero la serpiente no pensaba desistir en su intento de alcanzarla.

La luciérnaga pudo huir durante el primer día, pero la serpiente no desistía, dos días y nada, al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga detuvo su agitado vuelo y le dijo a la serpiente: ¿Puedo hacerte tres preguntas?

No acostumbro conceder deseos a nadie, pero como te voy a devorar, puedes preguntar, respondió la serpiente.

Entonces dime:
¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
¡No!, contestó la serpiente.

¿Yo te hice algún mal?
¡No!, volvió a responder su cazadora.

Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?
¡Porque no soporto verte brillar!, fue la última respuesta de la serpiente.

Muchos de nosotros nos hemos visto envueltos en situaciones donde nos preguntamos:

¿Por qué me pasa esto si yo no he hecho nada malo?
Sencillo... porque hay algunos(as) que no soportan verte brillar.

La "envidia" es uno de los peores sentimientos que podemos tener.
El hecho de que envidien tus logros, tu éxito, etc., ¡que envidien verte brillar! te va a afectar en más de una ocasión, pero cuando esto pase, ¡no dejes de brillar!, continúa siendo tú mismo(a), sigue dando lo mejor de ti, sigue haciendo lo mejor, no permitas que te lastimen, no permitas que te hieran...¡sigue brillando y no podrán tocarte!, porque tu luz seguirá intacta, porque siempre habrá quien te apoye, porque tu huella permanecerá, porque el recuerdo de lo que fuiste e hiciste quedará, ¡pase lo que pase!


sábado, 31 de diciembre de 2011

BALANCE DEL 2011


El 2011 se va, 365 días que empezaron con expectativas y ha terminado con mucho trabajo. Ha sido un año extraño, creo que el más extraño de todos. Hace un año justamente todos mis pensamientos se dirigían al nuevo rumbo que iba a tomar mi vida en breves meses, los primeros meses se mezclaban sentimientos de miedo, de incertidumbre, de sonrisas y lágrimas. Fueron meses duros, de muchas noches de insomnio, las decisiones tomadas me dirigían a cerrar puertas definitivamente y abrir otras que no sabía a donde me iban a llevar. Tenía que cerrar círculos, tenía que abrir los ojos, tenia que sanar mi corazón y sobre todo tenia que luchar contra mi propia cabeza.

Y así fue sucediéndose los acontecimientos, llegó la presentación de la candidatura, los nervios, la actitud de la gente, el cariño, las criticas, el miedo propio de mi trabajo, y por fin las elecciones, días intensos que me tuvieron en vela y nerviosa muchos días. Pero todo salio bien, ganamos y me convertí en algo que nunca creí que iba a hacer  y que ahora me encanta. Y es poder ayudar directamente a la gente mediante mi labor pública. Empezó mi camino por la concejalía, mi trabajo en la consulta, la vendimia, la coronación, los actos de cultura, los conciertos, los talleres de mujeres, la semana contra la violencia de género, los talleres de Psicología, nuevos proyectos… un sin fin de cosas que me han tenido bastante ocupada.

Pero en ese camino no ha sido todo color de rosas, tuve que tomar la dura decisión de dejar el Centro Médico el Valle, y dejar allí cuatro años de buen trabajo y maravillosas compañeras. Fue una decisión movida desde lo más profundo de mi corazón. No se puede llevar todo por delante y dejar que tu vida se vaya consumiendo poco a poco olvidando lo esencial, que es vivir. Profesionalmente ha sido lo más difícil pero agradezco que la vida me de ese tipo de experiencias ya que me llevaré amigas para el resto de mi vida.

En lo personal, llegaste tú, tempranamente, allá por el mes de Enero. Lo mejor de este año sin duda alguna. Me hiciste olvidar todo lo anterior, me enseñaste a desprenderme de lo innecesario, eres valiente, con principios y sobre todo, me quieres sin medias verdades ni medias tintas. Actualmente eres lo mejor de mi vida, y espero que sigas siéndolo el resto de ella. Y ahora eres imprescindible, sin duda, no te cambio por nada ni nadie.

Pero fue un año extraño, repito, porque también igual que llegaron personas a mi vida también se fueron otras. Mi tío se fue, como el quería, sin hacer ruido, y no hay día de mi vida que no me acuerde de el. De todo lo que me enseñó. El cura guapo, mi tío.
Y también se fue Juan, un ejemplo, te fuiste muy pronto amigo. Nos dejaste un hueco muy grande en este pueblo. Se que nos estas mirando allá donde estés.

Que le pido a este año 2012, primero que no sea tan movido, mas ejercicio y adelgazar, ¡ lo que pedimos siempre ¡ salud, trabajo y amor para mi y todos los míos, que me salgan los proyectos que tengo en mente, y si no me salen que vea por qué y rectifique.
No cometer los fallos anteriores, comprometerme, quizás un viaje largo y sobre todo…desprenderme de las cosas innecesarias.

FELIZ 2012

jueves, 17 de noviembre de 2011

No nacemos para ser perfectos, sino para ser felices


Hoy, un buen amigo me ha hecho pensar solo con una frase que me ha mostrado: “Las personas no nacemos para ser perfectas, sino para ser felices”; y de pronto, como si una luz se encendiera en mi mente he descubierto el título de la conferencia que voy a impartir el 1 de Diciembre a raíz del DIA de la Discapacidad organizada por la Asociación ASPROCON, dedicada a padres con niños con discapacidad.

Y creo que con esta frase se encierra muy bien lo que queremos expresar en esa charla.

Después de trabajar durante cinco años como monitora de niños autistas en Sevilla y tras cinco años de trabajo en consulta  con niños con diferentes discapacidades (diez años que se dice pronto) he aprendido más de lo que podría haber imaginado alguna vez. Pero no solo los niños merecen mi total admiración y aprecio. Sus padres so la maquina que mueve constantemente la fuerza y voluntad de su hijo. Admiro como han ido enfrenándose a cada etapa de su hijo, a veces con mucha frustración y otras con gran alegría. Cada avance en su evolución es recibido por ellos como la mejor noticia del año y su mayor anhelo es que ellos sean felices.

Cualquier padre quiere esto para sus hijos, es innegable el deseo de plenitud para todos los niños, pero, a veces, en el “quehacer” diario no se dan cuenta de esa evolución maravillosa.

Es justamente cuando sufren algún tipo de discapacidad cuando valoran cualquier tipo de logro en ellos, por muy pequeño que sea.

Estos padres sufren en silencio, sentimientos tales como incomprensión, injusticia, frustración y tristeza les embargan. La palabra ¿y por qué a mi? ¿Y por qué a mi hijo? es repetida en su mente hasta la saciedad. Dichas preguntas se entremezclan con las ganas de seguir luchando hasta que el cansancio vuelve a tambalearles.

El nacimiento de un hijo es la mayor alegría de la vida, es ofrecer al mundo algo de ti y ayudarlo a crecer. No podemos concebir el hecho de que sea imperfecto física o psicológicamente. Rompe esquemas y rompe nuestra supuesta línea de la vida tan bien planeada por nosotros.

Esta frustración se transforma con los años en un sentimiento de sabiduría emocional. Ellos están por encima de otros que no han pasado por tal situación. No porque se lo crean sino porque simplemente saben mas del sufrimiento que nosotros. Valoran a su hijo no por como es sino por lo que es y como les hacen sentir. Aceptan con los años la totalidad de su ser y aprenden que su hijo no nació para ser perfecto sino para ser feliz.

Admiro profundamente a estos padres, el cariño que desprenden es maravilloso y la enseñanza de sus palabras es pura sabiduría.

El día 1 de Diciembre espero estar a la altura de sus expectativas y hablarles desde el corazón, porqué os aseguro que es lo que voy hacer.

Un abrazo

viernes, 11 de noviembre de 2011

Crecer ante la adversidad


A veces no me entiendo, pero creo que soy como la mayoría de las personas que habitan este planeta. No me entiendo por muchas razones, pero creo que forma parte de la cultura que nos han transmitido y de la propia forma de ser de cada uno. En este mundo, al menos el que yo conozco, se valora la perfección, el triunfo y el dinero. Aunque suene duro decirlo en muchas ocasiones si no eres, no triunfas.

En mi caminar a lo largo de estos años como psicóloga he descubierto muchas situaciones que hacen que contradiga todo lo anterior expuesto. He conocido tantas y tantas personas que su lucha diaria no tiene nada de perfecto, de triunfo o de monetario. Podría contar mil anécdotas, entre ellas mujeres y hombres que han pasado por enfermedades y las han salvado, personas que quieren ser mejor personas, grupos  que quieren reír y solamente reír, gente que trabaja para llevar comida y seguridad a su casa, padres de niños con dificultades que dicha dificultad les han hecho ser mejor personas y valorar cosas que pocos pueden. El triunfo de sus vidas es seguir viviendo con dignidad y con capacidad, con humildad y con corazón.

He cometido muchos errores en mi vida, y los he intentado solventar de la mejor manera posible, he luchado contra mi misma y sigo haciéndolo. Cambiar mis prioridades es mi meta, no porque las actuales sean malas sino que hacen que sea más limitada.

Me he encontrado en estos últimos tiempos con ciertas murallas que solo y únicamente me las he puesto yo. Y es difícil dar responsabilidades a uno mismo cuando solo quiere ser mejor y no piensa en lo que es peor. Agradezco profundamente los palos que me da la vida, porque hacen que no me achique y salga adelante, de una u otra manera, y espero que reaccione así a todos los palos que me siga dando esta amada vida que tengo.

Si tuviera que elegir entre tener o no tener dificultades en esta vida, elegiría tenerlas, porque hacen que me levante con más fuerza y con más ganas.

Nos atamos a situaciones que creemos inamovibles y no quiero ser así, siento que así me dificulta mi crecimiento personal, voy a intentar interiorizar que la vida no es fija, y que hoy soy así y hago esto y mañana quizá no lo hago. Por supuesto quisiera ser Psicóloga toda mi vida, pero no se que trabas me pondrá la vida y que situaciones viviré para que eso se mantenga así. Prefiero vivir con la constancia de que hoy es hoy y mañana puede que todo cambie y para ello quiero estar preparada mentalmente, las cosas no son fijas ni por mucho que yo quiera intentarlo ni por mucho que la vida me lo plantee así.

No quiero dar ejemplo ni predicar, solo quiero hacer ver que la vida, aunque complicada y a veces incomprensible siempre nos sitúa en medio de encrucijadas y tú debes de elegir por que camino seguir, si te mantienes inmóvil lo más seguro es que no seas feliz.

A pesar de los palos que me da la vida, siento profundamente la necesidad de cambiar, y de tener mejor vida, no externamente sino internamente. No voy a soñar ni a imaginar, sino voy hacerme partícipe de esos cambios  y contemplarlos desde el protagonismo que la vida me ofrece.

Me plateo muchas cosas, pero la primera es saber que hoy lo que hago no es para siempre, y que mañana puede que mi vida sea diferente. Por tanto, llenemos de cartuchos las ideas de mi cabeza y rompamos lo estático para llegar a ser al menos mejor persona, mejor mujer, mejor profesional allá donde vaya. Trabajo difícil pero seguro que enriquecedor. No me achico ante los problemas sino que me crezco como árbol cuando lo riegan. Dicho árbol tendrá un tronco fuerte si es regado con frecuencia y sabiendo que el tiempo puede cambiar pero que sus raíces están llenas de vida.

Un abrazo