viernes, 8 de enero de 2016

QUEDATE...

Quédate,
No luches,
No te rindas,
Solo acepta y quédate a mi lado.
En este camino angosto y difícil
Solo quédate y no sueltes mi mano.
No tienes que hacer nada, no necesito valientes a mi lado,
Solo quédate.
En las mañanas me levanto con la misma luz que te levantas tú,
No es cuestión de no verla,
Es cuestión de que quieras verla.


No decaigas, a veces lo deseas, lo sé, no es diferente a las sensaciones que tenemos todos los demás. Sería fácil tirar la toalla, bajar los brazos  y que salga el sol por donde quiera. Pero el sol siempre sale por el mismo sitio, con la misma intensidad. Son las nubes, el tiempo, las barreras las que nos hacen ver la luz de otra manera. No queda otra que enfrentarte y aceptar quedarte a mi lado.
No es fácil, lo sé, nadie dijo que lo fuera, más aún cuando todo se acumula a tu alrededor o más bien dentro de ti. Sí, no es fuera donde tienes que actuar, es dentro de ti. No culpes, no juzgues, solo quédate.
No es rápido, lo sé. Los cambios, la aceptación y la transformación es lenta. No se hace en un día, ni en un mes. Es tiempo que dejaste de dedicarte a lo más importante, tú. Ahora toca quedarse, no te vayas aún.
Lo echas de menos, lo sé. Siempre lo harás. No habrá día que pase que no eches de menos. Hasta las etapas, antes oscuras, ahora añoradas, las echaras de menos. Por eso te pido que te quedes.
Ahora, en el presente. Quédate en este mismo momento, tu mente se quiere ir, lo sé. Yo te pido que te quedes, observes, no huyas. Donde estás. Este eres tú ahora, no dudes que es difícil verte. Mucho de tu pasado y mucho de tu futuro no te dejan ver que la única razón es esta: QUÉDATE.
Aquí, conmigo, con la gente de tu alrededor. Con tu momento. No hay otro.
Por eso te pido que no te vayas
Quédate,
No luches,
No te rindas,
Solo acepta y quédate a mi lado.
En este camino a veces hermoso
Quédate y siente el calor del que tienes al lado.
No tienes que hacer nada, ya eres valiente si lo haces,
Solo quédate.

Las noches nos llegan a todos.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Todas aquellas veces...

Es complicado ser feliz hoy en día, lo se. Feliz es un adjetivo ambiguo dificil de explicar y de demostrar, es una sensación interna subjetiva e intermitente. Entiendo por felicidad un estado puntual de plenitud y exaltación de nuestros valores y bienes personales, quizá no coincide con nuestro mejor momento material pero si con nuestro mejor momento emocional.
Pero reconozco que es complicado llegar a ese estado, y más complicado es que sea duradero. 
Puede que sea más común la estabilidad que la felicidad. La primera es "todo va bien pero no soy consciente de ello continuamente". 

Por mi profesión suelo ser observadora y me pregunto si este mundo, de la manera que lo tenemos organizado, no nos aleja demasiado de esa palabra llamada estabilidad.
Cada día aumenta el número de personas con ansiedad y depresión en todo el mundo y cada día las enfermedades derivadas por el estilo de vida son más comunes y peligrosas. 
Esto me hace pensar y mucho. Pero me pregunto: ¿solo lo pienso yo o habrá más gente que esté de acuerdo con esta reflexión? ¿Vivimos o tiramos de la aguja del reloj? ¿Cuántas cosas necesitamos para ser felices? ¿Cuándo se terminará esa frase de: "cuando pase esto , cuando llegue aquello, entonces..." ? 
La pescadilla que se muerde la cola. ¿ A dónde queremos llegar? 
Miro, observo, analizo y cuestiono mi ambiente, mi forma de relacionarme con él y siempre hay una excusa para no hacer y mil razones para seguir en ese estado. 
Con este tipo de reflexiones recuerdo alguna que otra película igual de "singular" que mi filosofía. En Matrix, un mundo virtual e irreal manejado por un albedrío controlado hacía de los seres humanos que vivieran aletargados en un mundo real destruido y a punto de la extinción. ¡ Si ¡ ¡Lo se¡ No pongas caras extrañas... no es el mundo en el que vivimos, aún me queda razón para entender y comprender la ficción. Pero no es acaso este mundo, un mundo lleno de cuadriculadas costumbres, rutinas interpuestas, deberes y derechos marcados antes de empezar, ¿ Para llegar a qué?
Mucho más profundo, en un mundo menos externo, olvidándome de la política, de conflictos internacionales, de vecinos y del "que dirán", en un mundo más interno dentro de nosotros mismos.
Todas aquellas veces que me he encontrado en un estado de felicidad he valorado todo lo que tengo y he sentido compasión por mi, por perder tan pronto ese estado y volver a hundirme en un mundo virtual e irreal de sentimientos negativos e incompletos. 
No debe de ser tan dificil vivir de manera natural. 
Pero creo que a nivel de sociedad vamos directos a nuestra propia insatisfacción continua como máxima destrucción.
Ante esto ¿ qué podemos hacer? Poco margen nos queda... Aunque sospecho que los medios de comunicación alimentan ese estado. Como ejemplo, pon el telediario de las tres de la tarde. Dato curioso: un minuto antes de narrar el conflicto de Siria, los problemas políticos y económicos de España y la falta de comedores escolares...Solo un minuto antes de narrar estas noticias han puesto un anuncio de un coche, de un movil, de un viaje o de un crucero... Esa contrariedad es la que hace que me pregunte tantas y tantas cosas. 
Todas aquellas veces que me paro a pensar en lo importante de mi vida, deja de ser importante todo aquello que impera en mi vida. 
Igual de contradictorio...

lunes, 2 de marzo de 2015

No dejes que la vida pase sin haber saltado al menos una vez.

Mientras la vida pasa...

Así es, mientras la vida pasa tú te empeñas en dejar puertas abiertas, culpas y complejos que no existen hoy, pero la vida sigue pasando.

Y no los solucionas sino que sigues andando como un zombie haciendo todo lo que ayer no te hacía feliz y quejándote de lo que hoy estás haciendo que era igual que ayer.
La vida, mientras tanto, te va diciendo que no..., que por aquí no tienes que ir. Te lo dice en una cara, en un gesto, en una crítica, en un error que vuelves a cometer una y otra vez sin saber porqué o , aun sabiéndolo, sigues haciéndolo. Y la vida sigue pasando y tu sigues creyendo que el tiempo te dará la solución a lo que hoy no estás cambiando.
Sigues pensando que lo que tenemos es lo único que existe, que no hay oportunidad para cambiarlo todo. Quizá lo que estás haciendo es mostrar el miedo que tienes a caerte, a sufrir, a equivocarte cuando ya lo estás haciendo sino cambias. Es más fácil sufrir con lo que tenemos que mirar a la vida con valentía.
Somos todos cobardes en el amor, en el trabajo, en la amistad, hasta con nosotros. Por no tener la valentía de vivir seguimos anclados en moratones y heridas que nosotros mismos hemos dejado que nos hicieran.

Deja de vivir una historia que no te pertenece, que nunca has sido feliz en ella. Se valiente por una vez, no tires la toalla como si la vida no tuviera más oportunidad.
Siempre saltar al vacío es difícil, todos tenemos cuerdas que nos atan al pasado, pero no ves... que no eres feliz.
Salta, cambia, vive, no dejes que la vida te vaya marcando un ritmo que no te pertenece.
Pero siempre hay excusas para no avanzar: la familia, el dinero, los hijos...
Y mientras tanto pasa la vida y pierdes cosas, pierdes personas, pierdes amores. Y te resignas a saber que tú podías haber hecho algo para cambiarlo todo y no lo hiciste.
Vivirás toda la vida sabiendo que todo podía haber sido diferente y no lo hiciste realidad, y luego no grites que la vida es injusta, porque el injusto has sido tú no viviéndola.
Acepta lo que no puedas cambiar y cambia aquello que no te hace feliz, que no hay oportunidades, que la vida no se encarga de quitarte las cosas que te hacen daño, que solo te acumula los problemas, que las personas no cambian.
La pasión que sentiste no la volverás a sentir, el amor que viviste no lo volverás a vivir porque la vida pasa y tu seguirás creyendo que algún día se solucionarán las cosas, que habrá un golpe de suerte.
Deja de ver la vida pasar, cree en ti, en tus posibilidades, no saltes al vacío sin paracaídas, porque todos tenemos herramientas para seguir, la vida no te golpea más fuerte de lo que puedas soportar, eres tú el que dejas de golpearle a la vida, de mostrarle coraje.
Al final de tus días mirarás atrás y pensarás... -Por qué no lo hice...- y es que solo tenemos billete de ida.
No creas que pensar así te hace ser un alma inconsciente. Solo es difícil porque tienes que vencer tus miedos, tus prejuicios, tus complejos. Más allá está la libertad de equivocarte y entender que no somos lo que tenemos sino lo somos, seres imperfectos que tienen la obligación de cometer errores. 

No dejes que la vida pase sin haber saltado al menos una vez.


Cuando lo urgente no deja paso a lo importante

No es fácil reconocer que tenemos un problema. La mayoría de las ocasiones rechazamos la crítica, tanto interna como externa, antes de expresar que necesitamos ayuda. Ello nos provoca gran frustración y lo externalizamos con conductas en ocasiones destructivas hacia nosotros y hacia las personas que nos rodean.

Nadie nos enseño a evaluarnos y a enfrentarnos a nuestros defectos. O bien, los tenemos muy presentes y desvalorizamos nuestras virtudes o bien, los obviamos e intentamos vivir como si nosotros no tuviéramos problemas.

El primer paso para encontrar la estabilidad es pedir ayuda cuando no nos estamos encontrando bien. A veces la ayuda que necesitamos es de un amigo, un familiar o alguien cercano, otras, necesitamos la ayuda de un profesional que nos oriente y nos una perspectiva diferente por la que poder mirar.

Vivimos en una sociedad que necesita adaptación continua a sus necesidades, un esfuerzo más psicológico que físico y en ocasiones el estrés, la infelicidad y la falta de herramientas emocionales nos hacen bloquearnos hasta llegar a la depresión o la ansiedad. Por tanto es importante saber donde están nuestros límites, observarnos y saber cuando empezamos a tener problemas que por nosotros mismos no podemos solucionar.


Por tanto, obsérvate, reconócete y cuídate. No es fácil y en muchas ocasiones lo urgente no deja paso a lo importante. Pero es de vital importancia saber donde estás equivocándote.

Siempre he sido partidaria de los buenos consejeros, de las personas que hay a tu alrededor que no te dicen lo que quieres escuchar sino te dicen lo que justamente necesitas para mejorar. Nútrete de ellos y hazles caso, seguro que tienen interés por verte más feliz. Y sin duda visita a un profesional cuando lo requieras. Después de 10 años trabajando con pacientes sin duda puedo afirmar que la terapia es una de las cosas que mejor puede hacer una persona para su bienestar personal.


Recuerda, que lo urgente no vaya por delante de lo importante. Porque si siempre actúas así puede que la vida al final te vaya dando problemas.  

domingo, 15 de febrero de 2015

¿Sientes empatía o simpatía por tu hijo? 7 CLAVES PARA FOMENTAR LA EMPATÍA EN NUESTRAS RELACIONES CON LOS NIÑOS

En muchas de las charlas que ofrezco a padres y madres siempre les hago una pregunta: ¿Qué sentís pos vuestros hijos: simpatía o empatía? Muchos de ellos me miran contrariados porque no saben que significa dichos conceptos o por donde quiero continuar la conversación. Y es que son dos términos que se parecen mucho pero que en ocasiones pueden confundir nuestras emociones. 


Cuando somos empáticos con nuestros hijos o con las personas que nos rodean lo que estamos haciendo es lo siguiente: 

- Somos capaces de ponernos en su lugar.
- Lo entendemos.
- Nos centramos en sus emociones.
- No buscamos la solución al problema, solo lo comprendemos 
- No lo juzgamos.

Cuando por el contrario somos "simpáticos":

- No nos ponemos en su lugar, solo sentimos una inclinación emocional hacía él. 
- Queremos buscar una solución al problema sin analizar si es lo mejor para él.
- LLegamos a sentir el mismo estado emocional que la otra persona, llegando a afectarnos y sin llegar a comprenderla.
- Implica compasión
- O bien se suele quitar importancia a la emoción o al problema del otro.

En muchas ocasiones los padres sienten emociones incoherentes e incorrectas como pena, compasión y sobrepreocupación por sus hijos y estas emociones no son debidas a la empatía, sino a la simpatía que sienten por sus hijos. 

Todos sabemos que los niños y niñas van a pasar por diferentes etapas en su vida, algunas fáciles de llevar por ellos y otras algo más difíciles. Todo esto forma parte del crecimiento natural y normal del niño ya que es a traves de esos estados emocionales por los que pasa que irá madurando y creciendo poco a poco. Aunque en ocasiones eso conlleve tener emociones negativas. 

Muchos padres, dentro de esos procesos de sus hijos, sienten tanta "simpatía" por sus hijos, que reflejan en ellos sus propios complejos y sufren demasiado intentando buscar solucines a sus problemas cuando lo único que pueden haces es comprenderlo e intentar mostrarle las herramientas para que ellos mismos los superen. 

Es inevitable la preocupación cuando un ser querido lo está pasando mal pero en ocasiones debemos de controlar esos sentimientos que lo único que hacen es que lo pasemos igual de mal a la hora de atravesar las diferentes etapas como padre de un niño o niña. 

Os pongo un ejemplo, imaginaros que una niña de 14 años, en plena adolescencia, con sus pequeñas crisis de baja autoestima y de crecimiento emocional, se enamora. Ella tiene idealizado su principe, cree que el amor es de una manera y que en muchas ocasiones va acompañada de grandes actos de demostración de cariño. Pero su amor no es correspondido y ella, dentro de su inocencia, muestra su desgarrador desamor en redes sociales, le falta concentración y llora por las esquinas, si a eso se le une que sus amigas están en el miso estado inestable que ella, aumenta, por tanto su soledad y su falta de comprensión por el mundo. 

Nosotros tenemos pues dos opciones: 

1. O bien, entendemos que es un proceso normal de su crecimiento y el descubrimiento de nuevas emociones. La acompañamos y la escuchamos e intentamos no despreciar sus sentimientos y la ayudamos a que tenga herramientas para que lo supere, sabiendo que tardará tiempo y vendrá seguido de múltiples capítulos.

2. O bien, lloramos con ella, hablamos con sus amigas, despreciamos sus sentimientos o bien reflejamos en ella sentimientos nuestros. En un intento de ayudarla, lo que hacemos es entorpecer su crecimiento ya que nos parece un problema cuando solo es parte de su crecimiento. La acosamos a preguntas diarias y tomamos medidas inadecuadas creyendo que serán positivas para ella. Olvidando que es ella la que tiene que superar esta situación y no nosotros. 

Esto ocurre en muchas ocasiones ya que nos pueden las emociones. Sentimos debilidad y simpatía por los niños y niñas y al final, en un afán de hacerlos más felices, los hacemos más dependientes y con problemas emocionales. 

¿Qué podemos hacer para sentir empatía?

1. Intenta valorar la situación:  es decir, valora la gravedad de los hechos. En ciertas edades los niños sufren por cosas que nosotros sabemos que no son importantes, pero debes comprenderlos, debes saber que es normal y apoyarlos y darles herramientas para que los superen lo antes posible. No es recomendable quitarle importancia, ni reirse, ni ignorarle. Solo de escucharle y que él mismo busque su solución con nuestra mano cercana. 

2. Intenta mantener siempre una misma actitud estable. Eso ayudará a escucharlo y compréndelo. 

3. No le des soluciones. Orienta y ofrécele apoyo pero no le soluciones el problema. 

4. No reflejes tus complejos personales o traumas. En muchas ocasiones, cuando alguien lo pasa mal, solemos hablar más de nosotros que de ellos, creyendo que así él o ella se sentirá identificado con lo que le está pasando. Hay que utilizar nuestras experiencias pero no siempre. Normalmente cuando alguien lo pasa mal es importante escucharle ya que él tiene más ganas de hablar que de escuchar. 

5. Intenta que no centralice tu vida, un error que cometen los padres es que cuando sus hijos tienen un problema, centralizan su vida a su alrededor, acentuando la preocupación. 

6. Practica la comunicación asertiva siempre, aunque no haya problemas.

7. Se optimista y generoso en la independencia de los niños. Ellos necesitan caerse para aprender en esta vida. Hoy en día hay muchos problemas emocionales infantiles debido a una gran sobre protección por parte de los padres. 





lunes, 17 de noviembre de 2014

Colaboración "Gente con Alma" La procrastinación

Muy buenos días a todos y a todas.
Aquí os dejo el enlace al espacio que todos los meses realizo en CONDAVISIÓN, en el espacio de actualidad de "Gente con Alma".
Esta vez toco hablar de procastinación
¿Qúe no sabes lo que es?
Pues ya te falta tiempo para ver el video y escuchar unos consejos muy recomendables.

http://www.condavision.es/video/aWhob2k=/pagina/2/

martes, 14 de octubre de 2014

COLABORACIÓN EN CONDAVISIÓN "GENTE CON ALMA"

Hemos comenzado el mes de Octubre con fuerza con una colaboración para el programa de "Gente con Alma" de Condavisión. Presentada por mi querida amiga y gran profesional Alma Alanís. Será una intervención mensual en una nueva sección de desarrollo personal en la que participarán varios profesionales.

Me tocó inaugurar la sección y que menos que hablar de optimismo.

Aquí tenéis la colaboración integra.

El próximo programa será para el Martes 4 de Noviembre.

Aquí teneis el enlace del Video.

http://www.condavision.es/programas/gente-con-alma/video/aWhlaG8=/

domingo, 28 de septiembre de 2014

ORGANIZACIÓN PARA ESTUDIAR, DATO CLAVE PARA EL ÉXITO

En las primeras sesiones que tengo con mis alumnos del taller de técnicas de estudio suelo insistir en la importancia de la organización para tener éxitos en los estudios. Si lo dejamos todo a lo espontaneo, a la motivación o a otros factores, es probable que nunca nos pongamos a estudiar o solo lo hagamos exclusivamente cuando tenemos exámenes.

La organización no es estática y rígida; está claro que durante la semana ocurren hechos y actividades que no estaban previstas; pero es de suma importancia que tengamos una previsión de las horas de estudio, de las necesidades de tiempo y esfuerzo y de nuestra capacidad y motivación para llevarlo a cabo.

A continuación os dejo un documento muy importante para el uso del estudiante. Visto por primera vez parece un simple horario pero es mucho más, es un arma de motivación que anticipa el trabajo de siete días.


Os explicaré paso a paso su importancia y uso:

  1. Se divide en los siete días de la semana y cada día tiene como máximo 5 horas. Esto es debido a que no aconsejo estudiar más de ese tiempo cada día. Si un estudiante cada día estudia cinco horas tendrá con una gran probabilidad éxito en los exámenes. Si no es así debería de revisar como estudia, la calidad de ese estudio y los problemas de atención y concentración que seguro tiene.
  2. Divido los días como máximo en cinco horas, eso no significa que sea lo que haya que estudiar cada día, en esas horas también entran actividades extraescolares y deporte. Si nuestro horario comienza a las 4 de la tarde terminaría a las 9 de la noche, una hora estupenda para realizar otras actividades que no tienen nada que ver con el estudio (aseo, cena, ver televisión, leer una novela, navegar por Internet...). También habrá días que de esas cinco horas solo os propongáis estudiar dos o tres, simplemente porque no hay un volumen de materia que requiera más horas. Pero por eso es importante que desde principios de semana conozcáis vuestras necesidades, así también os reforzareis en vuestra confianza y amor propio. Seréis cada día mas seguros y tendréis un método de estudio.
  3. Antes de organizarme debo de preveer el número de horas que voy a estudiar durante la semana. Esta previsión hará que cada semana me conozca mejor, sepa como es mi motivación y me marque metas para ir subiendo las horas de estudio dependiendo de mis necesidades. También nos ayudará a ser realistas y poco a poco ir ajustando nuestros horarios a las horas de estudio que necesito según el curso en el que me encuentro.

  1. En tu horario, antes de comenzar tu semana, tienes que marcar las horas que van a estar ocupadas por otras actividades, p.ej. Deporte, clases de ingles o particulares. Estas horas, en un principio, van a ser fijas, por mucho que quieras estudiar más, no podrás porque tendrás que acudir también a estas actividades. Mi consejo es que con organización y descanso se puede acudir a todo y no tener que abandonar nada.
  2. Después de haber situado las actividades extraescolares tenemos todo el horario para nosotros. Ahora es importante señalar tu tiempo de estudio y que sea un propósito para cumplirlo. Recuerda que en esas horas también tendrás que realizar los trabajos y deberes que toquen según el día.
  3. Más adelante te explicaré, paso a paso como deberás de estudiar cada día, pero para darte un apunte, deberás realizar el esquema de los temas que se hayan impartido ese día, repasar brevemente lo del día anterior y ojear lo que posiblemente vais a dar mañana, según la asignatura que toque para el día siguiente. Parece mucho ¡ Pero no lo es ¡ Mucho más es estudiar los últimos días, deprisa y corriendo, con ansiedad y con muchos nervios.
  4. Organizarse también es marcarse metas, por eso, al final de cada día hay un apartado para apuntar la cantidad de horas finales de estudio y al final de la semana, un apartado para escribir el número de horas totales de estudio ¿Coincidirán con el número total de horas que habías supuesto al principio? Si coincide ¡Enhorabuena¡ Has cumplido tus objetivos, tu autoestima mejorará y comenzarás a confiar en ti. Si por el contrario no ha sido así y has estudiado menos de lo que creías, tienes que pensar que has sido muy ambicioso y has puesto una meta más alta de la que todavía eres capaz de dar, repasa los motivos y busca estrategias para poder remediar esas horas de más. Seguro que conseguirás marcarte los objetivos y cumplirlos.

  1. Cada semana es importante que rehagas tu horario porque a veces habrá situaciones que cambien y lo que te sirvió para una semana no te servirá para otra. P. ej. semanas de vacaciones, huelgas, puentes, festivos, cumpleaños, viajes o posibles quincenas de exámenes en los que necesitarás más horas de estudio que en otras semanas ( las primeras semanas puedes rellenar solo dos horas de estudio en cambio cuando van llegando los exámenes es probable que necesites las cinco horas marcadas).

Todas estas indicaciones sirven tanto para estudiante de secundaria como de universidad y oposiciones. La única diferencia que a mayor dificultad de estudio mayor número de horas tendrá tu horario.

Si queréis recibir el horario en PDF para poder imprimirlo desde casa, escríbeme un correo a centrodepsicologiaintegral@hotmail.es y te lo enviaré inmediatamente totalmente gratis. 

Si quieres recibir técnicas de estudio personalizada no dudes en pedirnos información. Llevamos 7 años dando múltiples ediciones de técnicas de estudio tanto en grupo como de manera individual.

Más información : centrodepsicologiaintegral@hotmail.es o en el teléfono 677276061  





miércoles, 24 de septiembre de 2014

¿Tú eres de estudio concentrado o estudio planificado?



Cuando el estudiante no sigue un plan programado de estudios y repasos, va almacenando apuntes, fotocopias y libros para el examen final y confía  en que ya encontrará tiempo y el modo de salir finalmente del atolladero.

Después de dos o tres días dedicados intensamente al estudio, por fin llega el examen, que quizá  logre aprobar por los pelos. A continuación, un día de descanso para recuperarse  de la fatiga y olvidar todo lo que ha sido memorizado con tanto esfuerzo, pues esos datos ya no sirven para nada e incluso son un estorbo para la preparación  para el próximo examen, que se preparará de un modo similar al anterior.


Casi todos los estudiantes han practicado alguna vez la técnica del estudio concentrado. Este método, que puede ser útil en un momento concreto para preparar determinado examen y salir de un apuro, algunos lo toman como modelo y les sirve para ir aprobando, pero tiene sus limitaciones y sus inconvenientes.

La primera limitación consiste en el número de páginas que pueden ser recordadas, 50 páginas se pueden memorizar con bastante facilidad, 100 requiere un considerable esfuerzo, 150 en tres días está reservado para los más privilegiados.

Sobre la memorización en las últimas 24 horas y que no ha sido repasado es sobre lo que más actúa la curva del olvido. El 60% de aquello que el estudiante cree memorizado en la noche de estudio puede haberse olvidado a la mañana del día siguiente.

En el estudio, al igual que en la comida, cuando se opta por el atracón, la digestión de lo ingerido resulta difícil; es más, suele dar problemas de asimilación.

Cuando se estudia contrarreloj, se corre el riesgo de que no de tiempo  a estudiar todos los temas, por lo que el éxito en el examen termina convirtiéndose en una cuestión de azar.

Se ha comprobado que cuando los profesores que cuando los profesores ponen preguntas de los últimos temas, el número de suspensos es mayor que si las preguntas son de los primeros, la razón es evidente: casi todos los alumnos conocen bien los primeros; pues es por donde comienzan a estudiar; pero muy pocos son lo que han estudiado, repasado y consolidado los conceptos de los últimos temas. Los profesores saben esto, así que, cuando deciden poner un examen difícil, eligen preguntas de las últimas lecciones.

Aprobar y saber no son términos equivalentes. El resultado final es que el estudiante ha logrado aprobar pero no sabe.

Los efectos nocivos del estudio concentrado son: el suspenso, la sensación de fracaso por no haber pasado el examen a pesar del esfuerzo realizado, la regañina de los padres, el desánimo e incluso la depresión.

Existen otras técnicas de trabajo intelectual. El empleo de estas técnicas no supone para el estudiante un incremento del número de horas de estudio a lo largo del tiempo. El estudiante ha de considerarse un profesional  y todos los días dedicará unas horas al estudio y a la preparación de exámenes.

Por todas estas razones es importantísimo realizar un estudio planificado que te permite estudiar, asentar y recordar los conocimientos sin ningún tipo de problema.

Si necesitas planificar tus estudios y tener los mejores resultados, desde Centro de Psicología Integral te ofrecemos las mejores técnicas de estudio con grandes resultados.
Para más información centrodepsicologiaintegral@hotmail.es o el teléfono 677276061

lunes, 8 de septiembre de 2014

No puedo evitar el DOLOR, pero si el SUFRIMIENTO

Hay una frase que utilizo muy a menudo en mis terapias para explicar a mis pacientes la importancia de saber delimitar nuestras reacciones emocionales y así poder manejarlas adecuadamente.

"No podemos evitar el dolor, pero si podemos evitar el sufrimiento"


Desde nuestra más tierna infancia nos enseñan a huir del dolor y al no conseguirlo nos causa sufrimiento. Creo que es la explicación más clara que puedo dar a todas las personas que me preguntan en que se diferencian los dos sustantivos antes nombrados. 

La mayoría de las personas huyen de todo aquello que le cause malestar, desarrollamos conductas de huida y rechazo a todo aquello que puede provocar una sensación diferente a la normalidad. Pero dentro de la normalidad también hay dolor. Es una sensación natural que solemos rechazar. Cuando hablo de natural es lo que debemos sentir en ciertos momentos según nuestros valores, a lo que estamos acostumbrados y a lo que nos hemos enfrentado antes. 

Un ejemplo básico: 

Ana tiene miedo a los sitios cerrados, desde muy pequeña ha tenido miedo a todos aquellos sitios que tenían un espacio minúsculo. Con el tiempo y tras no enfrentarse a muchas situaciones incomodas que le causen malestar ha generado una fobia a montarse en ascensores. Cuando le pregunto si alguna vez se ha quedado encerrada en uno de ellos, ella me dice que no, pero solo la idea de verse allí mentida le causa ansiedad. 

Es muy probable que de pequeña, por evitar el dolor y malestar de enfrentarse a sus miedos NO SE ENFRENTARA A ELLOS, con el tiempo y cada vez que lo evita se suma una porción de sufrimiento y ansiedad a su mochila de fobias.

Ahora bien, ¿Quien no ha sufrido cierto malestar al estar dentro de un habitáculo pequeño? ¿Quien no ha sentido cierta ansiedad al montarse en un avión y que genere algo de ansiedad? ¿Quien no ha sentido cierta claustrofobia al quedarse encerrado en un baño y ha zarandeado la puerta aun sabiendo que pronto alguien lo iba a escuchar ya que era un baño público?

La única manera de que ese malestar (a veces pequeño , otras veces mayor, dependiendo de tus ideas previas y carácter) se diluya es ir enfrentándose a él, a veces no se va nunca, simplemente hay que aceptarlo sabiendo que es necesario y NORMAL. 

Podría tener una gran cantidad de ejemplos sobre como la gente no quiere enfrentarse al malestar. 

Uno muy normal es el de Javier. Un adolescente que acaba de sufrir su primer desamor y que llora desconsoladamente porque su novia lo ha dejado. ¿No creéis que ese dolor es necesario para madurar en las relaciones personales? Todos hemos sufrido algún desamor y la manera de enfrentarlo es una de las grandes lecciones de vida. Pero hay personas que evitan el dolor y eso les provoca sufrimiento. 

Mi trabajo es ayudarte a gestionar tus emociones que están provocando sufrimiento, pero como psicóloga no puedo quitarte el dolor: el dolor de un desamor, de una muerte de un familiar, el malestar de una preocupación, la ansiedad ante un peligro...

Desde nuestra más tierna infancia nos enseñan a que hay que conseguir la felicidad, que tenemos que sentirnos completos a través del amor, la familia, el trabajo y la comunidad. Pero se olvidan que dentro de toda esta vida también hay dolor, a veces inmenso y hay que aceptarlo, aprender a vivir con él y saber gestionarlo adecuadamente sin que se convierta en sufrimiento.  

No puedo evitarte el dolor, si tuviera la formula te lo diría, te la regalaría. Solo puedo ayudarte a enfrentarte al sufrimiento.  


lunes, 25 de agosto de 2014

¿QUE ES LO NORMAL? UNA VISIÓN SUBJETIVA SOBRE LA EDUCACIÓN FAMILIAR

En muchas ocasiones, cuando estoy fuera de la consulta, amigos y conocidos muchos de ellos padres y madres me comentan aspectos de sus hijos e hijas, la educación y el aprendizaje que estos están teniendo. Yo acojo con alegría dichas conversaciones ya que me permite serles útiles en muchos momentos, al menos hacerlos reflexionar.

En medio de la conversación entre conductas, lecciones y colegio siempre terminan mirándome fijamente a los ojos, buscando en ellos una respuesta inmediata que les complazca y a la vez les tranquilice, juntan los labios, bajan el volumen y me susurran: - ¿Es normal, no?

Suelo sonreír y mirarlos, intentando abrazarlos con la comprensión que hay en mi y apretarles bien la mano para trasmitirle toda la paciencia y la tranquilidad que tengo.

Normalidad... Bendita palabra. Arbitraria, confusa, subjetiva y tremendamente deseada.


La normalidad hace años que se está perdiendo en muchas casas, en muchas áreas, en muchos gremios. ¿Que es lo normal?

Hace años lo normal era llorar para conseguir las cosas, que tu padre o tu madre te gritara, que de vez en cuando te dieran jarabe de palo, que en clase existieran todo tipo de alumnos con diferentes notas, que por la tarde jugáramos a la luz del sol y si llovía nos lleváramos jugando en casa con varios amigos, la normalidad era llamar por teléfono, de esos aquellos que tenían teclas, escribir cartas para hablar con tus familiares de lejos, escuchar la música de tus padres, ir dos veces al año a comprar ropa (para las dos temporadas), a tener el cuerpo lleno de postillas, sobre todo las rodillas, a tener churretes en la carra, a que si no comías al mediodía no pasaba nada, porque te comías ese plato en la noche, que cuando tenías un “salpullido” tu madre te untaba la misma crema que utilizaba para casi todo. La normalidad era ir al cine una o dos veces al año como algo excepcional, llegar llorando a casa porque se habían metido contigo y que tu padre fuera hablar con el niño y tu sentirte la niña más invencible del mundo con tu padre al lado, gigante, sereno y controlando la situación. Lo normal es que si suspendías te castigaban pero no era un problema solo era un castigo, si veías más de dos horas la tele tu madre venía a tirarte de las orejas y a mandarte a dormir a las nueve y media o diez de la noche, quejándote y llorando porque querías ver lo que veían tus hermanos. Lo normal era decir mentiras alguna vez, desobedecer, gritar e irte refunfuñando. Y no lo volvías hacer otra vez porque tus padres no dudarían en volverte a castigar. Lo normal era que te dejaras espuma en el pelo porque tu madre ya había decidido que tenías edad de lavarte el pelo y tu no le dedicabas tanto tiempo, olvidarte de lavarte las manos antes de comer, desear algo y no tenerlo, ser el último alguna vez, pelearte con algún niño, caerte y hacerte mucho daño, no ser el más querido, ni el más guapo ni la más inteligente...

Es subjetivo... No lo se, todos aquellos niños de aquella época parecían muy felices. No significa que los niños de hoy en día sean más infelices que los de antes, no es eso. Ni que los avances informáticos sean negativos para la salud psicológica de ellos. Estoy de acuerdo que en muchas cosas el mundo actual ha ayudado a nuestra mejora, comodidad y vida. Pero...

Hoy en día muchos de ellos corren en una competición académica desde muy pequeños, horas y horas en casa haciendo interminables listas de deberes, no aceptan la frustración, les cuesta fracasar,
viven con ansiedad, no quieren que les comparen con nadie, etiquetan a compañeros, no se caen, no juegan, no se entretienen, no tienen imaginación, demandan atención que es imposible dar, no tienen sueños, tienen una lista de lo que pueden o no comer, exigen entretenimiento continuo...

Y detrás unos padres inseguros, preocupados por todo siguiendo una sociedad que alimenta esa inseguridad.

¿Que es lo normal?

No puedo contestar a esa pregunta, porque lo normal para mi puede ser una cosa y para ti otra. Pero si que puedo decirte ¿que es lo que a ti de pequeño te hacía feliz?, ¿que era lo que te motivaba?, ¿te ayudaba y te hacía sentirte bien?. ¿Como era aquella sensación cuando te acostabas?, ¿la tienen tus hijos hoy en día?

  1. Ayúdale a que sea flexible, esto significa que no le de importancia a las cosas, que sepa buscar la salida y no empiece a crear desde muy pequeño pensamientos negativos. Recuerda que tu eres su espejo, practica tu flexibilidad.
  2. Desde pequeño, ayúdale a tener creatividad, no utilices las vías rápidas siempre como la TV, Tablet o movil. Está bien que las utilicen pero que no sea el único medio de entretenimiento.
  3. Refuerza tu seguridad. No dudes tanto a la hora de poner castigos o reforzar, la duda hace que tu hijo se escape por una fina linea que dejas abierta.
  4. Ten claro los limites, pero que no sean demasiado encorsetados. Si no harás que sean pequeños robots frustrados y aburridos. Por ejemplo: no pueden estar todos los días haciendo 4 o 5 horas de deberes, si es así hay dos problemas, o bien se entretiene demasiado y no lo hace o bien no consigue hacerlos rápido porque hay un problema de aprendizaje. Dale las herramientas necesarias, habla con el maestro, llegar a algún acuerdo. Los niños deben de jugar por las tardes, desarrollar la creatividad, salir a hacer algún deporte o simplemente estar con sus padres en otro ámbito que no sea el de hacer los deberes.
  5. No veas siempre un problema, a veces son cosas de su desarrollo, recuerda como eras, cuando eras un niño o niña. Seguro que muchas de las cosas que te han pasado le está pasando a tu hijo ahora. ¡ Y no te crearon ningún trauma ¡




viernes, 8 de agosto de 2014

¿Te atreves a soñar?



¿Te atreves a cambiar?
Debido al éxito que tuvo la charla que realicé para ASPROCÓN en La Palma del Condado y en la Asociación de Mujeres Seguir de Villalba del Alcor y varias asociaciones y Ayuntamientos de la Provincia, en Septiembre repetiremos con algún que otro cambio y novedad "Del Pesimismo al Optimismo"
Como sabéis, durante el año realizo una serie de charlas formativas y talleres gratuitos. Esta charla está enmarcada dentro de estas jornadas que hago, son gratuitas y solo necesito que te inscribas para controlar el número de participantes.
La inscripción puede ser por teléfono en el 677276061 o bien por correo electrónico centrodepsicologiaintegral@hotmail.es. También puedes inscribirte en el mismo centro
¿Te atreves a cambiar?

Este curso CÓMETE LOS LIBROS

LLega Septiembre y con él un nuevo curso repleto de clases, exámenes y aprendizaje. Pocas veces tenemos la oportunidad de que alguien nos enseñe unas técnicas básicas para estudiar adecuadamente y que resulta más fácil. 
Pero ninguna técnica es milagrosa, hay que aplicarla y llevarla a cabo no solo puntualmente sino siempre que estemos estudiando, debe de ser una aplicación constante y continua que nos llevará al éxito y a la recompensa.
En este nuevo Septiembre lanzo de nuevo el Curso de Técnicas de estudio enfocado sobre todo a partir de Secundaria.
Es la octava edición de un curso por el cual han pasado ya más de 70 chicos y chicas de todas las edades y de todas las localidades y que muchos de ellos repiten ya que se encuentran motivados y les beneficia enormemente.


lunes, 9 de junio de 2014

CURSO ONLINE DE "TÉCNICAS DE ESTUDIO Y ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE"


El curso de Técnicas de Estudio y Estrategias de Aprendizaje de Centro de Psicología Integral te ofrece los conocimientos necesarios para estudiar y aprender de una manera efectiva y lograr mejores resultados en tus estudios. Es un sistema completo y eficaz que te ayudará a trabajar con confianza para lograr el éxito.

El curso va dirigido a estudiantes de la ESO, SECUNDARIA, OPOSICIONES...


¿Qué beneficios aporta un aprendizaje efectivo de las Técnicas de Estudio?

 
  • Aprovechar mejor el tiempo dedicado al estudio y, con ello, disponer de más para realizar otras actividades.
  • Planificar de forma exhaustiva cada materia, con el fin de afrontar los exámenes con el 100% de los contenidos asimilados.
  • Mejorar la comprensión y profundizar en lo aprendido.
  • Llegar a ser alumnos estratégicos, capaces de realizar búsquedas, análisis y síntesis de la información de manera inteligente.
  • Adquirir un hábito de estudio adecuado y aprender a plantearse metas.
  • Saber seleccionar las ideas principales y destacarlas jerárquicamente.
  • Memorizar a largo plazo y repasar con menos esfuerzo.
  • Ser capaces de procesar temarios extensos con rapidez y con un elevado nivel de profundización y asimilación.
  • Obtener éxito en los exámenes.
  • Trabajar de forma sistemática funciona, es muy satisfactorio y hacer del estudio una tarea agradable.


Temario

1. El estudio agradable y eficaz.
    • ¿Qué es estudiar de un modo científico?
    • ¿Qué haces tú habitualmente cuando estudias? Autoevaluación.
  1. Preparación personal para el estudio.
    • ¿Para qué estudiar?
    • Motivación y consecuencias, cómo obtener y mantener una conducta motivada de estudio.
    • Elaboración de un plan de acción en función de los objetivos ante el estudio.
    • Desarrollar un autoconcepto, una autoestima y una autoconfianza ajustados.
    • Cómo mejorar en el estudio.
    • Cómo estar en forma para estudiar.
  2. Preparación ambiental y personal.
  3. Organización y planificación.
    • Programación del tiempo de estudio-ocio.
    • Concentración.
    • Proceso de estudio.
    • Enfrentamiento adecuado a la tarea de estudio.
    • Organización de los descansos durante la sesión de estudio.
    • Los repasos.
  4. Clases y apuntes.
  5. Tratamiento de la información.
    • Búsqueda, recogida y selección.
    • Cómo aplicar las nuevas tecnologías a la búsqueda de información.
    • Prelectura, prelectura de ampliación: ¿para qué y cómo?
    • Lectura comprensiva: ¿qué es y cómo se hace?
    • Análisis de la información: estructuración y subrayado jerárquico.
    • Síntesis: esquema, resumen, cuadro sinóptico, organigrama, mapa mental, etc.
  6. Memorización a largo plazo.
    • Técnicas de memoria.
    • Repasos efectivos.
  7. Pruebas de autoevaluación y exámenes:
    • Qué hacer y cómo afrontarlas.
    • Preparación, control de la ansiedad y realización adecuada.
  8. Plan de acción para después del Curso de Técnicas de Estudio.
  9. Entrega de diplomas y clausura del curso.

PRECIO

El curso consta de 20 horas lectivas.
Ofrece tutorias con los docentes, temario y corrección de ejercicios.
Precio: 60 €


INSCRIPCIÓN:


Correo electrónico: centrodepsicologiaintegral@hotmail.es